La Imagen de las Bodegas y su protección

La opinión en Dato
La imagen de las bodegas, su protección jurídica

Borja Valdivielso, Abogado
Ilustre Colegio de Abogados de Álava
Las bodegas de Rioja notan, desde hace unos años, que compiten con más intensidad en un mercado cada vez mas globalizado. Si en el año 1986, al incorporarnos a la UE, el mercado parecía grande y mayor la competencia, ahora, ésta ya no es local, regional o europea, sino mundial. Ahora no sólo se compite con las bodegas de la propia denominación de origen (D. O.), sino con vinos de otras denominaciones, vinos sin D. O., los nuevos ‘vinos de la tierra’, ‘vinos de pago’ y una competencia más reciente pero no con menos fuerza, los vinos de’nuevos’ países productores (Nueva Zelanda, Australia Chile, Sudáfrica, California, etc). Estos vinos, antes casi desconocidos,entran con fuerza en mercados que, como sabemos, son más globales y con fronteras más difusas; hace unos días conociamos que Francia pierde peso en los últimos años en un mercado mundial. Si la denominación Rioja lleva más de 75 años dando una marca o sello de prestigio a los vinos es evidente que nuestras bodegas deben seguir apostando por la calidad, pero las bodegas se han dado cuenta de que el producto hay que venderlo mejor, el producto también debe seducir, el producto no es sólo contenido; ahora cuentan más la botella, la etiqueta, la caja y la ‘caja’ que envuelve todo: ¡La bodega!
Los edificios de las bodegas han pasado a ser parte del escaparate en el mundo del vino, entran a formar parte de todos los instrumentos que quieren seducir al consumidor, crear un marco adecuado para la compra, afianzar la imagen global de la bodega-empresa.
Pero, ¿cómo se protege un edificio o la obra de un arquitecto? El trabajo de un arquitecto, aquí los planos de una bodega, es una obra protegida por la propiedad intelectual. La ley protege a su autor hasta 70 años después de su muerte. Esa creación está protegicla ‘per se’ por el mero hecho de haberla creado, no puede ser copiada (pero si imitada). Esta obra sólo protege el plano o proyecto en si, es decir, su forma bidimensional. Para darle una protección más amplia hay que acudir a otras figuras reconocidas en la propiedad industrial (marcas, modelos, diseños,etc.). En el caso de una bodega, ¿de quién es la obra? Como señalábamos antes, la obra es de su autor, su derecho al reconocimiento es un derecho moral, pero el derecho patrimonial, económico de su obra, que también le pertenece, puede transmitirse y lo normal es que pase a ser propiedad de la bodega que, lógicamente ‘compra’ un proyecto en su conjunto adquiriendo estos derechos patrimoniales de la obra. La bodega, probablemente, aprovechará el tirón de su nueva imagen para ganar y ‘fidelizar’ clientes, pero debe cuanto antes proteger esta nueva imagen para que no sea aprovechaca por los competidores o imitadores. Esta parte adicional del negocio, el ‘merchandising» que la nueva bodega puede ahora explotar debe protegerla de una manera amplia con los medios a su alcance: la marca, la marca tridimensional y los modelos industriales y diseños. Una adecuada y suficiente protección le confiere derechos en exclusiva y la posibilidad de emprender acciones legales y solicitar, si fuera preciso, medidas cautelares. Algunas bodegas apuestan también por servicios paralelos como los de restauración (alojamiento y restaurante) y esperemos que todo esto sirva para mantener nuestra denominación de origen en los puestos más altos del mundo del vino. DATO ECONÓMICO ALAVA – Enero-2004 – pag. 75